La aventura empieza antes de arrancar
Porque la verdadera aventura no comienza cuando arranca el motor, sino cuando aparece la ilusión de descubrir el próximo camino. Hay algo extraño ocurriendo en casa. No sé exactamente qué es, pero lo noto en el ambiente. Los humanos cambian de olor cuando están contentos y también cuando están preocupados. Últimamente huelen a las dos cosas al mismo tiempo. Por las mañanas aparece el aroma del café recién hecho. Después llega el de los mapas, el papel y la tinta. Sí, los mapas tienen olor. Llevan días sentándose alrededor de la mesa, desplegándolos una y otra vez, señalando lugares con el dedo y manteniendo largas conversaciones. Hablan de montañas, de ríos, de pueblos escondidos y de carreteras que atraviesan paisajes que todavía no conocemos. Yo los observo desde mi rincón favorito. Mantengo los ojos medio cerrados porque es importante que crean que estoy dormido. Cuando los humanos piensan que nadie los escucha suelen contar las cosas más interesantes. Es una técnica que perfeccioné...